Tuve ocasión de verla en versión original con subtítulos en inglés en el vuelo de regreso de Japón a finales de octubre de 2011.

Daikichi decide "adoptar" a su tía, Rin, al menos de forma temporal para que no acabe en un orfanato o quién sabe dónde. Sin ningún tipo de experiencia con niños y con algo de ayuda de sus allegados más próximos, Daikichi tiene que encargarse de darle de comer, conseguirle ropa y lograr guardería y colegio; además de llegar a tiempo a su propio trabajo.
Ante todas sus complicaciones Daikichi fantasea con lograr una pareja que le ayude a criar a la niña.
Aunque tiene un final algo anticuado a la hora de tratar el tema de familias monoparentales, la película está bien contada y es entretenida. No es una obra de arte, ni la más divertida de la temporada, pero vale para pasar el rato. Y la interpretación de la niña merece mucho la pena.