La serie tuvo un éxito apabullante especialmente entre cosplayers. Y es que el tema sobre el que se centra este anime es la ropa, o falta de ella.
Resumen de la trama:
Ryūko Matoi entra en una excéntrica escuela donde el consejo escolar viste uniformes "goku", que les dan poder extraordinario para imponerse sobre alumnos indisciplinados.
En un "pequeño" malentendido, Ryūko se ve envuelta en escaramuzas que le enfrentan a estos poderosos uniformados cuando ella misma encuentra un uniforme especial, de nombre Senketsu (鮮血 Fresh Blood, o Sangre Fresca, para los amigos), que puede hablar con ella y también le da poderes.
En medio de las trifulcas se encontrará con Mako Mankanshoku que la acogerá como su mejor amiga y dará cobijo en su casa con su familia, como una más de ella.
Como siempre, en esta reseña inicial procuro no dar excesivos detalles para animar a verlo a quién no conozca la serie.
Al margen del argumento, hay que destacar que Kill la Kill tiene un guión fresquísimo, muy bien calculado, con personajes muy carismáticos y bien definidos. Además tiene un estilo "cartoon" con continuas situaciones slapstick dotándola de humor absurdo que roza el surrealismo hasta que se convierte en la tónica natural y asumes que el mundo de Senketsu y Ryūko es así. Es entonces, y sólo entonces, cuando la trama da un giro y conocemos más personajes y nuevos e inesperados retos para los protagonistas.

Si no tuviera ese toque, Kill la Kill no sería Kill la Kill. Y la señora mayor de Singapur que llamó a la policía cuando vio a una cosplayer disfrazada de Ryūko Matoi con uniforme de combate no habría visto nada que le hubiera hecho reaccionar así. :D
En definitiva, vuelvo a insistir en que, para mí, el punto fuerte de esta serie es un guión con sentido y lógica, dentro de un envoltorio lleno de humor aparentemente absurdo. All-in-one.
24 episodios imprescindibles.